Índice de la Hemeroteca sobre Llanes

El Correo de Llanes
Torrelavega, 12 de diciembre de 1899

Manuel García Mijares

Un historiador para LLanes

Con íntima complacencia asóciome al noble acuerdo de El Correo De Llanes en el homenaje de Don Manuel García Mijares, hijo amantísimo de aquella villa, celoso de su cultura y estudioso compilador de su pasado.

La Redacción de El Correo (lo digo con sinceridad) me honra inmerecidamente aunque no logre su objeto si, al acudir a mi retirado estudio, buscó un brillante trabajo literario con prestigiosa firma para presea del periódico, pero me hace justicia si quiso prestarme una ocasión más que públicamente ofrezca tributo de afecto y gratitud al laborioso autor de los Apuntes Históricos, Genealógicos Y Biográficos de Llanes (1893).

El Correo me pide un trabajo crítico de esta obra que no sé si puedo hacer, pero lo mismo da, porque le envío en estas cuartillas, ya que no mi juicio o censura, mi aplauso para aquellas páginas saturadas de amor y entusiasmo por las glorias llaniscas, para aquél modesto libro escrito (y esto es lo que vale más) con fe arraigada, con rectitud firme, con el alma siempre puesto en al pluma.

No soy yo, escritor de otro libro análogo en objeto (libro mediano, como mío, crítica y literariamente), quien ha de decir si son acertados el plan y método de los Apuntes del Sr. García Mijares; si son fuentes claras o turbias las de Avilés, Carballo, Treilles y otras; si tienen mejor explicación ciertos sucesos; y si estos o los otros vacíos, que pudieran llenarse, para que mejor apareciera, completo y en los varios aspectos de la humana vida, el movimiento histórico de toda la villa y concejo.

Mas como otros fueron los propósitos del diligente autor al rehacer en nueva forma para El Correo De Llanes artículos publicados en la primera época de El Oriente De Asturias, como él no pretendía (y algunas veces me lo repitió en conversaciones y cartas) escribir una Historia; y cómo su obra tiene otra tendencia, la de ser colección de apuntes, arsenal o registro de datos, huelga cuanto pudieran escribir los críticos acerca de la publicación del Señor García Mijares.

No hay que insistir sobre esto porque ni profesó de literato ni menos de erudito.

Bajo iniciales ocultó modestamente su nombre; llevó el original al folletín del periódico a correr los azares tipográficos de esta sección secundaria, y escribió en la primera página tierna dedicatoria sus hijos con sentidas y humildes manifestaciones, historia del libro y expresión de honradez literaria, que debe ser (y aquí fue) eco de la honradez y veracidad privadas.

El Sr. García Mijares prestó un señalado servicio más a la comarca de Llanes y a la historia de Asturias con la impresión de los Apuntes Históricos, Genealógicos Y Biográficos.

Prescindiendo de breves noticias de aquella región de autores antiguos y modernos, o de rápidos trabajos, difíciles de conservar, en periódicos y relación de viajes, como los Sres. Foronda, Migueléz y Saro Rojas, el libro del Sr. García Mijares es ya más completo; revueltos y casi perdidos los apuntes del señor Quintana, Fuertes y Acevedo, colaboradores del sabio Martínez Marina y desaparecidos los más preciados documentos del archivo municipal llanisco, su realización más ardua y el éxito más plausible.

Mi lectura preferente de los Apuntes en al incompleta y mediana edición que poseo, es a partir del capítulo 3 del Libro I.

Después de las olvidadas publicaciones de los Sres. Llorente y González, a principios de este siglo, y de la posterior (también poco fiel) del Sr. Sangrador, a mi excelente amigo el Sr. García Mijares débese nueva publicación del Fuero De Llanes, cuyo diploma en la confirmación de los Reyes Católicos (único que conservaba el ayuntamiento) tuve la fortuna de adquirir en Oviedo y entregar a la Corporación.

En los Apuntes del amante hijo de Llanes las instituciones religiosas y benéficas son las mejor estudiadas como reflejo de los sentimientos del escritor.

Débese también a éste – hoy merecidamente conmemorado– la publicación del Llanes Desolada, o sea la interesante relación de sucesos cuando la Guerra de la Independencia, que dejó inéditos el Pbro. Don Lorenzo Simón González y que en extracto, dio a conocer primeramente el señor Fernández Ladreda en Páginas de Asturias.

A este tenor pudiéramos señalar otros méritos del Señor García Mijares "venciendo muchos obstáculos en labor asidua de muchos años, cuando con diligencia, nunca bastante estimada, se impuso penosa tarea de recoger tantas y tantas noticias de mal arreglados archivos particulares. La Llanes moderna, a partir del funesto Fernando VII, contiene datos muy curiosos, expuestos con espíritu levantado cual pide esta época de tantas tristezas; y, como la historia contemporánea es la menos sabida, son muy de aplaudir el trabajo e imparcialidad del Sr. García Mijares. De igual manera describe con mano maestra el actual, la organización, cultura, y progresos de Llanes y su concejo, siendo artículos que merecen mención especial, porque revelan dotes de buen observador, aquellos en que trata de "Deberes y Derechos", "Mendicidad", "Educación", "Fiestas populares" (curiosísimo), "Los Bandos y antiguas costumbres sociales", etc., donde el autor sabe hermanar ideas progresivas y tradiciones respetabilísimas.

Después de estas referencias, a vuela pluma, de intento he querido llamar aquí la atención de los lectores sobre el aspecto principal, a mi entender, de la obra del Sr. García Mijares: aquella que se refiere a los Apuntes Genealógicos de los hijos distinguidos de Llanes.

En el primer propósito tiene su libro incuestionable estimación.

Ciertamente que la genealogía no tiene hoy, en tiempos de igualdad civil, la importancia social que antes tuvo, pero considerada históricamente es y será siempre un auxiliar poderoso para el conocimiento del pasado. Quien en historia de Asturias se ocupe, dejando a un lado cuanto para fines de vanidad escribieron ciertos genealogistas, no podrá menos de acudir a "sus árboles", particularmente a las ramas y ramificaciones, que mejor se conocen y aprecian, ya que las raíces están muy hondas y en su parte originaria y primitiva deshechas por la acción del tiempo y fenómenos naturales.

Los escritores asturianos, por lo tanto, acuden uno y otro día a trabajos genealógicos de Acevedo, Caballero, Bermúdez, Bernardo de Quirós, Cangas, Caso, Dóriga, Jovellanos, Miranda, Peñalver, Posada, Argüelles, Queipo, Rodríguez de León, Trespalacios, Valdés, etc., porque en los árboles genealógicos, cultivados y dispuestos por estos y otros autores, hay interesantes noticias no únicamente relativas a varones ilustres sino también referentes a localidades varias del antiguo Principado.

Pídese en esto cuidado sumo, porque con la Genealogía sucede a veces, lo que con la Heráldica, que hay que purgar de muchos errores y delirios.

Esto acontece leyendo a los P.P.Sota y Carballo, a Tirso de Avilés, a trilles en su llamada "Asturias Ilustrada", mencionados en ocasiones por el señor García Mijares, y lamenté siempre no conocer para estos asuntos el manuscrito de don Antonio Ron y Valcárcel, intitulado "El Tizón de Asturias", seguramente arreglado bajo el patrón de "El Tizón de la Nobleza española", obra de apasionado y crítico autor cardenalicio, según dicen.

Más la genealogía llanisca por el Sr. García Mijares es (como la de los Sres. Vigil, Don Simón, don Juan y el Cronista don Ciriaco, el último de mi amado maestro, que prepara una "Genealogía Asturiana") es de buena ley, principalmente a partir del siglo XIV con interesantes noticias de las casas y linajes de Rivero, Valdés, Gayón, Posada (varias), Pariente, Duque de Estrada, Espriella, La Madrid, Pérez de Bulnes, Inguanzo, Rubín, etc., con sus enlaces agregados y significación nobiliaria y concejil, como en tiempos modernos, levantados en otras lides por la virtud y el trabajo, la ciencia y el desprendimiento, brillaron los Sobrino, Mendoza, Teresa, Quintana, Cortina, Díaz, Parres, Hoyo, Ramos, Cue, Mijares, etc., que tanto bien hicieron a Llanes y supieron distinguir sus nombres.

Quizá se tache por no haber sido algo ceñida y depurada con rigurosa selección la abundancia de noticias biográficas apuntadas con amplio criterio y hasta amor de vecindad; más en este escollo tropezamos los autores todos de estudios locales, aunque el insigne Jovellanos lo critique severamente refiriéndose al tomo publicado de "Memorias históricas de Asturias" por el docto Sr. González Posada. Falto de espacio y tiempo, siento no poder escribir más en justo elogio del Sr. García Mijares, a quien debí aprecio muy afectuoso siempre, y generosa cooperación cuando a última hora, escribí en 1894 la Historia de Llanes. Y si en sus páginas mencioné (cual hice con otros auxiliares en todos mis libros y escritos) este bondadoso concurso, hoy de nuevo lo conmemoro, porque para los bien nacidos nada satisface tanto como reconocer y proclamar favores recibidos. En aguas de Leteo se miran y beben los olvidadizos.

Estimo, por tanto, en lo mucho que vale la distinción de El Correo de Llanes buscando mi pobre colaboración para este número en honor del respetable Don Manuel García Mijares (q.s.g.h.) ciudadano de espíritu recto, historiador llanisco digno de loa.

Por la amistad que le profesé, por íntima relación con familias llaniscas, en que coincidimos, porque entre sus buenos hijos hay uno –compañero querido, que vivió conmigo en las aulas ovetenses y hoy viste con honor la toga– ; si por todo esto y por más sentida y piadosa mi ofrenda en este número, a tanto y a más también estaba obligado tratándose de la buena memoria de un colaborador valioso de la Historia de Asturias, a la que he dedicado con escasa fortuna los mejores días, no ya tan pocos, de mi vida literaria.

Fermín Canella y Secalles
Artículo publicado en el Correo de Llanes y firmado por Fermín Canella y Secalles, con motivo del fallecimiento de Manuel García Mijares. 12 de diciembre de 1899.

Volver al principio del artículo
www.llanes.as