Apuntes de Llanes

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Capítulo VIII, Libro III

Otros hijos ilustres y bienhechores hasta el siglo XVIII.

Don Pedro Guervo y Posada, que nació en Silviella, de la parroquia de Pria, en el siglo XIV, fué Obispo de Valladolid.

En un escudo de armas empotrado en el frontispicio de modesta casa del pueblo de Silviella se lee–«Año 168– Yo soy la casa de Guervo,–fundada en esta Montaña– soy antigua como España– Y de esta casa salieron– Capitanes que vencieron– la vatalla de Gijon.»

También es curiosa una efigie, al parecer de Obispo, debajo de la cual se lée–«De esta casa salió don pedro Guervo Posada obispo que fué de Valladolid año de 1400:

Don Antonio Merodio Posada, natural de la villa de Llanes, patrono y dueño de la capilla de Nuestra Señora de la Guia, a orillas del mar, extramuros de la misma villa, siendo maestre de Campo, se le nombró Gobernador de San Marcos de Arica en 9 de Febrero de 1625.

Don Diego José Noriega y Alvarado, Marques de Hermosilla, dueño y poseedor que fué de la casa solariega llamada La Cortina en Vidiago, Coronel de Caballería, escribió en 1704 dos cartillas sobre dicha arma, las cuales merecieron grandes elogios, y han sido muy estimadas de las personas competentes.

Don José Sobrino Manjon, nació en Niembro de Llanes el 16 de Febrero de 1754, y aunque de padres humildes, llegó por su talento y naturales disposiciones a ser alto empleado en el Consejo de Indias.

Don Juan Gonzalez Ahedo, natural de la Borbolla, habiendo hecho una buena fortuna en Nueva Granada–América–, vino a España y se estableció en Sevilla, donde falleció en Noviembre de 1754, después de haber hecho su testamento el 6 de Mayo anterior ante el notario don Pedro Leal. Hijo amantísimo de Asturias, no podia olvidar el pueblo donde vió la primera luz y corrieron lloss dias de su infancia, así que, como última voluntad, dejó cincuenta y cinco mil reales vellon impuestos a censo y redito de tres por ciento, sobre diferentes bienes raices en Carmona de Andalucia, destinando su producto a la fundación de una Escuela de primera enseñanza en la Borbolla, y pago del maestro; dejó también cuatro mil cuatrocientos reales para la construcción del edificio escuela; una pequeña cantidad al patrono de la fundación; trescientos ochenta y cinco reales para gastos de giro, cartillas, papel y leña para la Escuela, con expresa recomendación de que los niños no tengan frio; treinta mil reales al convento de Monjas Agustinas Recoletas de esta villa de Llanes, para que la comunidad le rece una salve diaria perpetuamente en favor de su alma; y quince mil reales a la Iglesia parroquIal de la misma villa, con cargo a los Beneficiados de ella de un oficio todos los años dentro de la octava de los fieles difuntos.

Don Fernando Antonio Bustillo García, Caballero de la orden de Calatrava, nació en la villa de Llanes y en ella corrió su infancia y recibió la primera educación. Desde Veracruz en Mégico, a donde le habia llevado la suerte, y en unión de su muger doña Isabel Maria de la Rocha, acordándose de la Santa Iglesia donde habia sido bautizado, remitió al señor don Blas Alejandro de Posada, vecino y Caballero ilustre de la misma villa, mil quinientos pesos de moneda sencilla, o sean veinte y dos mil quinientos reales vellón, con destino a la adquisición de seis blandones de plata que sirvieran para solemnizar las mayores festividades. El señor don Blas, cumpliendo el encargo, mandó fabricar en Cádiz dichos seis blandones, y costaron veinte y un mil treinta y cuatro reales, aplicando los mil cuatrocientos setenta y seis reales sobrantes a la fundación de un oficio de ánimas, que se celebraría por los señores Beneficiados de la misma Iglesia, en sufragio de las almas de los donantes, el cinco de Enero de cada un año. Así consta de la escritura pública fecha 8 de Junio de 1764, por testimonio de Juan Diaz de Posada, otorgada para la entrega de los seis blandones a la Iglesia y fundación del aniversario. Aun existen en el dia en la parroquial de Llanes los seis blandones, y de ellos se hace uso conforme a la voluntad de los donantes.

D. Francisco Pesquera, D. Blas y D. Juan Pesquera Carriles, hijos y naturales del pueblo de Naves, costearon la construcción del templo parroquial y dotaron a su fábrica en los años de 1774 y 1780. Naves pertenecía entonces a la parroquía de San Antolin de Bedón convertida en Priorato, que en 1803, se trasladó a Naves, segregándole el pueblo de Rales que fué declarado Vicaría independiente.

D. Pedro de la Fuente Harnero, natural y bautizado en la Iglesia parroquial de Santa María Concejo de la villa de Llanes, y después vecino de la ciudad de Guadalajara en Nueva España, entregó al cabildo de señores Curas Beneficiados de dicha Iglesia, por mano del señor don Fernando Rubin de Celis y Pariente, como su apoderado al efecto, la suma de diez y seis mil ochocientos sesenta reales vellón, en acciones del Banco nacional de San Cárlos, en censos y en fincas, segun consta de la escritura que se otorgó el día 13 de Febrero de 1777 por testimonio de Bartolomé Mogro San Juan, escribano de número de esta villa, con cargo de varios sufragios por el alma del donante y sus obligaciones.

D. Anselmo Martínez Carrera, natural de Niembro en Llanes, e hijo de humildes padres, fué Coronel de Milicias en Puebla de México; y por testamento que otorgó en 21 de Febrero de 1778 en la misma ciudad de Puebla, hizo un donativo tan importante como piadoso de seis mil pesos fuertes, para construir la iglesia parroquial de Barro sobre una península a la orilla del mar, y es la que hoy existe con la advocación de Nuestra Señora de los Dolores.

D. Pedro Cortina Borbolla, nació en Pendueles, bautizándose en su iglesia parroquial y allí corrió su infancia y recibió la primera educación. Fué Monge Guardian Franciscano, en Buenos Aires, donde gozó gran fama como orador sagrado y como hombre virtuoso.

D. Angel Diaz Quintanal, hijo de Pendueles, fué prebendado y fiscal eclesiástico de Zamora.

Fray Manuel Herrero Ibañez, que nació en Pendueles, fué de la Compañía de Jesús, en Bolonia.

D. Francisco González Rivero, hijo de Pendueles, fué Rector del Colegio de San Juan de Letran de México.

D. Fray Pedro Ibañez Rivero, que nació y se crió en Pendueles fué Guardian Franciscano en México.

D. Cavetano de la Fuente Gavíto, natural de la villa de Llanes, y vecino que fué en Cartajena de Indias, remitió como donativo a la Iglesia parroquial donde habia sido bautizado, de Santa María Concejo, la cantidad de diez mil reales de vellón, que se impusieron en el Banco Nacional el año de 1785; y con sus productos, se hacen por los señores Curas beneficiados de la misma iglesia, diferentes sufragios por el alma del bienhechor.

D. Francisco de Bustamante y Rivero, natural del pueblo de Buelna, parroquia de Pendueles donde corrió su juventud, fué General de Ingenieros Militares, y persona de grán crédito y respeto como militar y como ingeniero.

D. Cayetano de la Fuente Harnero, que nació y se bautizó en la villa de Llanes, donde corrió su infancia y recibió la primera educación, marchó a América como muchos lo hacen en busca de su porvenir y bienestar, y desde la ciudad de Guadalajara en Nueva España, mandó diez mil reales vellón a la Iglesia de su naturaleza, que se entregaron a los Curas beneficiados, por el señor don José Joaquin de Vereterra, Marqués de Gastañaga, en cuatro acciones del Banco Nacional de San Carlos, por valor efectivo depositado en testimonio de Benito Brit, Secretario, y carta de pago de los señores Directores del mismo, librada a 13 de Abril de 1785, con cargo de algunos sufragios por el alma del donante, la de sus padres y obligaciones.

Don Fray Pedro Sobrino Ibañez que nació y pasó sus primeros años en Pendueles, fué Religioso Franciscano en Querétaro de México.

Don Manuel Diaz Fernandez, lejos de su patria, no se olvidó del sitio donde corrieron los años de su infancia: y como generoso donante, entre otros muchos favores dispensados a la tierra en que vió la primera luz, remitió desde San Luis Potosí en México, la importante suma de tres mil pesos fuertes, para reparos y mejoras de la Iglesia de San Acisclo de Pendueles, en que fué bautizado.

Don Fray Angel Diaz y Diaz, nació y pasó sus primeros años en Pendueles. Fué Abogado de gran crédito y Misionero Agustino en Filipinas.

Don Manuel Fernandez, nació en Pendueles, y llegó a ser Provisor y Vicario Eclesiástico de Jaen.

El Doctor D. Domingo Enrique de Puertas, natural del pueblo de Cortines en la parroquia de Caldueño, Abogado de los Reales Consejos, Arcediano de Benavente, Canonista eminente, Maestre Escuela, Provisor y vicario General de Oviedo y su Obispado, y Rector de la Universidad literaria de la misma ciudad, edificó la casa en que nació, notable por sus dimensiones y sólida construcción, convirtiéndola en una de las mejores del valle de Ardisana; y en ella estuvieron próximamente dos años retiradas, las Monjas Agustinas Recoletas de la villa de Llanes, obligadas a abandonar su tranquilo convento, a fines del año de 1809, por haberle convertido en cuartel los franceses cuando se posesionaron de la misma villa.

Don Domingo Enrique de Puertas, figura como principal bienhechor, en la suscripción hecha por los vecinos de Caldueño, para fundar una Escuela de primera enseñanza, el 4 de Diciembre de 1790, y su renta de cuatro cientos reales de vellón anuales, consistia en el producto de fincas y censos.

Don Pedro Gonzalez Noriega y Guanes, vecino de México, regaló a la Iglesia parroquial de Pendueles, pueblo de su naturaleza, una magnífica lámpara de plata maciza pura, con peso de cien libras castellanas, y fué además un verdadero protector de sus paisanos en México.

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