Apuntes de Llanes

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Capítulo VI, Libro IV

Poseedores últimos de la casa de Posada

I. Pedro de Posada Duque de Estrada.

Don Pedro de Posada Duque de Estrada, primogénito y sucesor de don Juan Dionisio de Posada y de doña Micaela Duque de Estrada, su mujer, fue, como ya se ha dicho, Alferez de Navío en la Real Armada, y casó con doña María Joaquina Argüelles Valdés, hija de don José de Argüelles Rivero y de doña María de la Concepción Valdés Llanos, heredera de la casa y mayorazgo de Valdés del concejo de Colunga; nieta materna de don Bernardo Valdés Colunga y de doña Bernarda de Llanos; nieta paterna de don José de Argüelles Uria, vecino de la villa y concejo de Ribadesella, y de doña María Josefa de Rivero y Valdés, su mujer, que tambien tuvieron como hijo a don Fernando Argüelles Rivero, Alferez del Regimiento de Caballería de Montesa.

Este don José de Argüelles Uría contrajo segundo matrimonio con doña Teresa Alvarez Gonzalez y de ella tuvo por hijo al esclarecido don Agustín Argüelles Alvarez, virtuoso patriota, tan modesto como sabio y elocuente orador, que nació en 28 de Agosto de 1776 en Rivadesella, y a quien su privilegiado talento, sus profundos conocimientos, y las preciosas dotes oratorias que le adornaban le valieron el sobrenombre de Divino. Desempeñó los primeros cargos de la Nación, y siendo Presidente de las Cortes en 1841, fue nombrado tutor de S. M. la Reina doña Isabel II. En 23 de Marzo de 1844, a los sesenta y ocho años de edad, le arrebató la muerte con sentimiento de la España entera.

Dicho don José su padre, era hijo de don Bartolomé Argüelles Quiñones Vega y Labra, y de doña Petronila de Uria Alvarez de las Asturias y Nava, su muger; hermano de don Fernando de Argüelles Uria, que murió siendo Sargento mayor de las Milicias de Leon.

El don Bartolomé fue también hermano legítimo y entero de don José de Argüelles, colegial, en el mayor de Oviedo de la Universidad de Salamanca, Oidor de la Coruña, Presidente de la Real Chancillería de Valladolid, y después del Supremo Consejo de Castilla; y ambos, hijos legítimos de don José de Argüelles Quiñones y de doña Francisca de Hevia Miranda hija del señor de esa casa en Villaviciosa, señores del Coto de Poreño en aquel Concejo, Alferez perpetuo mayor de él.

Biznieto dicho don José de Argüelles Uria de otro don Bartolomé de Argüelles Quiñones y de doña Antonia de Labra, hija ésta de Juan de Labra el viejo y de doña Isabel de la Vega y Valdés, su muger, por donde gozan en la villa de Rivadesella la casa ma yorazgo y posesiones que allí tienen, y en la iglesia parroquial de aquella villa, sus entierros y asientos para los dueños de la referida casa, y estrado para la señora de ella, con Capilla propia pegada a la mayor de dicha Iglesia en que están las armas de su casa puestas en el retablo y altar de la misma.

Dicho don Bartolomé de Argüelles el viejo, era hijo segundo de don Diego de Argüelles de Vega de Poja, señor de aquella Ilustre y antigua casa y torre de Argüelles en la parroquia de San Martin de Vega de Poja del concejo de Siero, en este Principado, en donde fueron Regidores perpétuos, con otros muchos honores y distintivos correspondientes a su grandeza y antigüedad, tanto en la misma parroquia como tambien en el concejo de Nava.

Y en la dicha parroquia de San Martin de Vega de Poja gozó ,dicho don José Argüelles Uría y transmitió a sus sucesores, los heredamientos y haciendas que a dicho don Bartolomé, su visabuelo, tocaron y pertenecieron de sus padres, como así consta en carta ejecutoria que litigó con su hermano mayor, sobre la partición de los bienes de los padres de ambos.

Los dichos don Pedro de Posada Duque de Estrada y doña María Joaquina Argüelles Valdés, tuvieron por su hijo legítimo y sucesor a don Juan Dionisio de Posada Argüelles de quien hablaremos en el número siguiente.

II. D. Juan Dionisio de Posada Argüelles

Don Juan Dionisio de Posada Argüelles Duque de Estrada, Diputado provincial en 1834 y 1835; Diputado a Cortes en las legislaturas de 1837 a 1840; Alcalde Corregidor de la villa de Llanes desde 1856 a 1860, y Comendador ordinario de la Real y distinguida orden española de Carlos III, nació en la misma villa el 9 de Octubre de 1789. Era hijo legítimo de don Pedro de Posada Duque de Estrada, natural de Posada, y de doña María Joaquina Argüelles Valdés, de Ribadesella, vecinos que fueron de Llanes: nieto paterno, de don Juan Dionisio de Posada Velarde, y de doña Micaela Duque de Estrada Queipo de Llano, naturales y vecinos también de esta villa: nieto materno, de don José Argüelles Rivero de Ribadesella, y de doña María de la Concepción Valdés Llanos su mujer, de Colunga: biznieto paterno, paterno, de don Pedro Francisco de Posada Verlarde y de Dª María Clara de Posada y Madrid, naturales de esta Villa: Paterno, materno, de don Pedro Duque de Estrada y Mier de Llanes, y de doña Ana Queipo de Llano y Bernaldo de Quirós de Cangas de Tineo: Materno, paterno, de don José de Argüelles Uría de Ribadesella, y de doña María Josefa de Rivero y Valdés de la repetida villa de Llanes; y finaliriente materno, materno, de don Bernardo de Valdés Colunga de Colunga, y de doña Bernarda de Llanos natural de Gijón.

Casó don Juan Dionisio de Posada Argüelles y Duque de Estrada en el año de 1815 con su prima doña Rosa Reguero Argüelles natural de Villaviciosa, hija de don Francisco Reguero Hevia, ministro jubilado del Tribunal Supremo de justicia, y de doña Josefa Argüelles, Valdés su mujer; hermana de don Indalecio Reguero Argüelles, Caballero de la nacional y militar Orden de San Hermenegildo e Isabel la Católica, condecorado con otras cruces de distinción por acciones de guerra, Teniente Coronel graduado y primer comandante de infantería, que casado con doña Dominica Cabañas Aulestia de Oviedo, hija de don Bernardo José Cabañas y de doña Isabel Aulestia, dejaron por hijos legítimos a don Nicolas Reguero Cabañas, licenciado en Derecho civil y canónico y diputado provincial, a don Juan Reguero Cabañas, del comercio de Filipinas.

Los expresados don Juan Dionisio de Posada y su mujer doña Rosa Reguero, tuvieron un hijo único llamado don Juan, que nació el 16 de Mayo de 1816, y falleció el 24 de Enero de 1818.

Con la muerte de don Juan Dionisio de Posada Argüelles, acaecida el 4 de Febrero de 1872, bajo testamento cerrado que otorgó en 21 de Agosto de 1868 ante el Notario de Llanes don Francisco García Ruenes, y Cédula hallada entre sus papeles, fecha 28 de Mayo de 1870, que después se unió al testamento y se protocolizó por hallarla conforme con la cláusula 38 del mismo, y por virtud de las leyes desamortizadoras y desvinculadoras, acabó la deseencendia directa de la Ilustre y antiquísima casa de Posada en Llanes, tronco y raiz de todas las demás del mismo apellido, como acabaron también todos los mayorazgos que poseía y fundaron sus antepasados.

Fue don Juan modelo de caballeros, en bondad, en virtud y en caridad. Su constante pensamiento era el bien de sus semejantes. Siendo Alcalde Corregidor, construyó el lavadero público de esta villa, a fin de que las lavadoras hallasen techo y abrigo contra las inclemencias del tiempo.

Sus disposiciones testamentarias dan la medida de sus bellos sentimientos.

Después de la protestación de la fé, declara y hace constar, que sus albaceas–«eviten en los funerales y sufragios que se le hagan, toda ostentación y aparato, tan distante, dice, del lujo y singularidad, como de una afectada pobreza, que uno y otro es efecto de orgullo y vanidad.»

Que durante el año de su fallecimiento se celebren dos oficios solemnes en cada mes, y en dia diferente, en esta Iglesia parroquial y en la conventual de Agustinas Recoletas de la misma villa; y que se apliquen por su alma e intención cuatrocientas misas rezadas, con el estipendio de seis y ocho reales por mitad, prefiriendo al efecto los clériios residentes en esta capital y su concejo.

Lega cuarenta mil reales, por mitad, para los pobres de esta villa y arrabales, y de la inmediata parroquia de Posada, que sean naturales de dichos pueblos o cuenten cuatro años de vecindad o residencia en los mismos; con la advertencia de que, de los veinte mil destinados a esta villa y arrabales, se ponga alguna cantidad a disposición de la conferene la de San Vicente de Paul en la misma, para que la invierta en prendas de vestuario o de cama, siendo preferidos los mas necesitados.

Lega cuatro mil reales por mitad y una sola vez, para menaje de las escuelas públicas de ambos sexos de Llanes y Posada, que se invertirán en la compra de libros y otros objetos necesarios a las mismas: mil trescientos reales a cada escuela de niños, y setecientos a cada una de las de niñas.

Leoa seiscientos reales anuales perpetuamente, también por mitad, para premios de niños de ambos sexos de Llanes y Posada, que matriculados en las escuelas respectivas, asistan a sus iglesias parroquiales en los dias festivos al rezo del Santo Rosario y explicación de doctrina cristiana.

Manda se compren cincuenta y cinco mil reales nominales de la deuda pública del tres por ciento, con aplicación a la dote de una religiosa que tome el hábito en el convento de Agustinas Recoletas de Llanes, y tenga título de maestra de Instrucción primaria, que la habilite para desempeñar escuela pública de primer ascenso, o de entrada cuando menos, y obligación precisa de abrir en dicho convento la mencionada escuela con local para cien alumnas: y si se traslada o suprime la comunidad de monjas a otro pueblo que no se dedique constantemente a la enseñanza, quedará sin efecto esta fundación.

Ratifica el compromiso que tiene contraido de dar treinta mil reales, con destino al proyectado colegio de prímera y segunda ensenanza en Llanes.

Autoriza a sus herederos y albaceas para que perdonen el todo o parte de lo que le adeudan pobres, y señaladamente las cantidades procedentes de rentas.

Manda tres mil reales anuales a su prima y cuñada doña Jacoba Reguero, si continúa habitando con la hermana y esposa doña Rosa, o seis mil reales si viviese separada de ella, así como la mitad de un servicio de plata, jarro, palangana y jabonera, que la otra mitad es de la doña Jacoba, todo por herencia del tio de ambas don José Argüelles Valdés, canónigo de la catedral de Ciudad Rodrigo.

Manda ocho reales diarios de pensión vitalicia a su otra cuñada doña Carola Reguero Argüelles.

A su cuñado don Indalecio, le manda seis cubiertos y un cucharón de plata, y después del fallecimiento de su esposa, que reciba tambien el don Indalecio o sus herederos dos candeleros de plata y el retrato del abuelo materno don José Argüelles; y lega a cada uno de los hijos varones del expresado don Indalecio la cantidad de tres mil reales, para ayuda de gastos de sus respectivas carreras.

Lega también a su sobrina doña Filomena Reguero Menendez once mil reales por via de dote para cuando contraiga matrimonio a su sobrina María de los Angeles Reguero Menéndez esposa de don Bernardo de Llanos Alvarez de las Asturias, la escribanía de plata procedente del señor don Agustin Argüelles su tio, y tutor que ha sido de S. M. doña Isabel II, y tambien dos candeleros y dos platillos de plata que habia heredado de su abuelo materno; y al referido don Bernardo de Llanes le manda un alfiler de pecho que también había heredado de su tio don Juan Argüelles Valdés.

Lega por una sola vez tres mil reales, a cada una de sus primas doña Joaquina y doña Josefa Valdés Argüelles, de Villaviciosa.

Lega el reloj de oro de su uso, con su cadena correspondiente, a su buen amigo don Alonso Albuerne, Beneficiado de la Catedral de Oviedo.

Manda se dén a su antiguo sirviente don Santos Amieva Cantero seis días de bueyes en la parroquia de Posada, porque desde niño le tuvo en su casa; y que en metálico o bienes se le satisfagan tres reales diarios, desde el dia que vino a su compañía, dejando en Madrid el destino de cobrador de la Obra pia de Jerusalen que le producía siete a nueve reales y habitación, solo para servirle y asistirle en su ancianidad, cuyo servicio continuó con el mayor cariño y solicitud, empleándose también en otros servicios que no se le encargaban ni eran propios de un criado de su clase, resistiéndose siempre a recibir ninguna clase de salario; esta manda la hace para descargo de su conciencia y notoriedad del noble caracter y cariño que le profesaba.

Deja también a la dirección de su esposa la remuneración de los criados que existan en la casa a su fallecimiento, sin perjuicio de sus salarios y lutos, recomendando a sus fideicomisarios, que si dichos sirvientes y sus padres fuesen pobres, se incluyan en la lista de los agraciados con la limosna de cuarenta mil reales que deja para los pobres.

En favor de la familia y descendencia de Josefa de Posada, hija natural reconocida de don Pedro Francisco de Posada Velarde, bisabuelo del testador, funda una obra pia de cuatro mil reales en dos lotes de a dos mil cada uno, para dotes a las doncellas pobres que se hallen en la edad de diez y ocho a treinta años y se casen: si entran en religión se les darán ocho mil reales de dote al tiempo de la profesión: si alguna doncella hiciese los estudios para maestra de instrucción primaria o comadrona, tendrá derecho a una subvención de dos mil reales para la reválida y gastos sin perjuició de la dote: Al descendiente varón que se dedique a al una clase de estudio profesional o carrera eclesiástica, y hubiese obtenido título de bachiller en Filosofía, o tuviese hechos y aprobados los estudios preparatorios para carrera mayor o profesional, se le auxiliará con tres mil reales cada año, o dos mil cuando menos. hasta que reciba la licenciatura, o título de profesor en ciencias o maestro de algun arte liberal, o se ordene de presbítero, a los 25 años de edad.

Dispone por la cláusula treinta y dos de su testamento, que deseando que esta parroquia de Llanes, de que és feligrés y lo fueron sus mayores, continúe tributándose el culto divino con la solemnidad acostumbrada en las principales festividades de la Iglesia, es su voluntad dotar una plaza de Sochantre en la inisma Iglesia con dos mil doscientos reales anuales, pagados semestralmente al que la obtenga por oposición, y sea examinado y aprobado de canto llano, con calificación de buena voz, buena vida y costumbres, y preferencia a los que sean eclesiásticos, o que sigan la carrera eclesiástica, pero que no sean dotación de la dicha Iglesia, como cargo incompatible dicha Sochantría con los beneficiados, curas, coadjutores, organista y sacristan.

Declara ser patrono de la capellanía colativa familiar de San Cristóbal y San Fernando, fundada en el colateral derecho de su capilla del Cercado, y tiene condiciones vinculares con una renta aproximada a dos mil reales anuales, por cuarenta mil reales capital de una inscripción intransferible del Estado y algunos bienes y censos existentes; quiere y dispone la liberación de bienes y su producto invertido en renta consolidada, y si aun no alcanzase para la declaración de congruidad, que se aumente de sus bienes el capital necesario en papel del Estado hasta producir el saldo que señale el Diocesano, para que subsista independiente la capellanía; y que el patronato pasivo o derecho a la presentación corresponda a los descendientes de dicha doña Josefa de Posada.

Nombra fidelcomisarios durante su vida a don Alonso Albuerne Villademoros beneficiado de la Catedral de Oviedo, y al licenciado don José de Parres Piñera, vecino de Llanes, a cada uno insolidum con relevación de cuentas y de responsabilidad, y a su fallecimiento a los que los mismos nombren hasta el arreglo parroquial, que hecho que sea, lo serán los párrocos de Llanes y Posada con el Alcalde presidente del Ayuntamiento, quienes también serán los patronos de las obras pias y fundaciones.

Declara pertenecer la parte reservable de sus vinculaciones a don Sebastian de Soto Cortés como sucesor inmediato; y nombra heredera universal a su esposa doña Rosa Reguero Argüelles, y al fallecimiento de esta, si otra cosa no dispone que sean sus herederos su cuñado don Indalecio Reguero Argüelles y sus sobrinas doña María de los Angeles y doña Filomena Reguero Menendez, la primera casada con don Bernardo Llanos Alvarez de las Asturias, y la segunda que casó despues con D. Bernardino Diaz de Rivera, ex–diputado a Cortes, licenciado en derecho civil y canónico, y Teniente fiscal áen el Consejo de Estado.

Como se vé por las anteriores dísposiciones, en el señor don Juan de Posada Argüelles acabó la descendencia directa de la antiquísima e Ilustre casa de Posada en Llanes.

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