Apuntes de Llanes

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Capítulo XIII, Libro IV

Otros hombres ilustres que florecieron en el pasado y presente siglo

I. Los Estrada

El señor don Francisco de Borja Estrada, natural del pueblo de la Pesa en la parroquia de Pria de este Concejo de Llanes, fue respetable y sábio Doctor, Catedrático de la Universidad de Oviedo, y padre de don Guillermo de Estrada y Villaverde, que fue también sábio y distinguido Catedrático de la misma Universidad, el cual falleció el 27 de Diciembre de 1894, víctima de rápida enfermedad, agravada con la honda pena que en su ánimo produjera la inesperada muerte de su hijo don Francisco de Borja Estrada y Acebal.

Llanes, cuna de la ilustre familia de los Estrada, se asoció de todo corazón al sentimiento que esperimentó la provincia entera ante la muerte de don Guillermo de Estrada y Villaverde, quien supo enaltecer el nombre de la tierra Asturiana en la Política y en las letras, con sus bondades, con su talento, con su humildad y con sus sabiduría.

Don Guillermo de Estrada, estaba afiliado en política al partido tradicionalista, y fue Diputado a Cortes en las constituyentes de 1869, dándose a conocer entonces por sus elocuentísimos discursos como orador de relevantes dotes y vastísima ilustración. Al iniciarse la guerra civil, fue nombrado Consejero y Secretario de Estado de don Carlos de Borbon, quién le tuvo siempre en grande estima, considerándole casi como miembro de su familia.

La prensa de la provincia, con perfecta unanimidad de pareceres dedicó sentidos artículos necrológicos a la memoria del jóven Doctor en Derecho don Francisco de Borja Estrada y Acebal, fallecido quince dias antes que su Señor padre don Guillermo, en quien como en este se apreciaban en todo cuanto valían, su talento, su ilustración, su modestia y sus virtudes. Borja era una esperanza lejítima para su padre, y al arrebatarle la muerte a la temprana edad de veinte y seis años, precipitó la de su señor padre, y arrebató también a la provincia Asturiana una gloria en la Cátedra, en la política o en el Foro, y a los que fueron sus compañeros en las aulas, el preciado y sincero afecto de un amigo entrañable.

Este malogrado jóven conservaba verdadero cariño a Llanes por ser la cuna de su abuelo y más ilustres antepasados, y pocos dias antes de su muerte decía que en aquel invierno vendría a conocer la pátria de ellos; pero Dios en su sabiduría dispuso otra cosa.

II. Don Lorenzo Nicolás Quintana

Don Lorenzo Nicolás Quintana y Llera nació en el pueblo de Cué el dia 12 de Mayo de 1810, y se bautizo en Llanes el 18 para poder optar a uno de los Beneficios pilongos de su iglesia. Hijo de padres humildes supo, merced a su laboriosidad inteligencia y honradez, elevarse a grande altura en la administración pública.

Cursó primeras letras y estudió latin en Llanes; Filosofía en el convento de Benedictinos S. Salvador de Celorio; un año Teología en Burgos; y al amparo de una alta dignidad eclesiástica, las facultades de Jurisprudencia y Canones en Sevilla, obteniendo gratis, como sobresaliente, el grado de Bachiller.

Desempeñó en la Catedral de Sevilla el modesto oficio de Campanero, y en este le conoció don Alejandro Mon, quien viendo la actividad, modestia y buenas disposiciones de Quintana, le aconsejó marcharse a Madrid donde podía hacer buena carrera.

Pasó Quintana a Madrid en 1838 lleno de ilusiones y esperanzas, que poco a poco iban trocándose en desengaños, y si quiso vivir, tuvo que dedicarse a comisiones mercantiles que le proporcionaban las relaciones adquiridas en Sevilla.

En el año de 1839 obtuvo un destino de seis mil reales en la pagaduría y agencia general de preces a Roma del Ministerio de Estado; y en 1845 le confirió el señor Mon uno de doce mil reales en la Dirección General de Estancadas; y desde entonces ocupó sucesibamente varios puestos importantes, dando en todos ellos grandes pruebas de idoneidad y excelentes disposiciones para su desempeño. Fue Director General de Contribuciones; Presidente de la junta de reconocimiento y liquidación de la Deuda; Presidente de Aranceles y Aduanas; Director General de Rentas Estancadas; Director General de Aduanas; Dos veces Consejero de Estado y vocal del Consejo de incautación del ferrocarril del Noroeste.

En 1857 fue a las Cortes por vez primera representando el Distrito de Llanes, quien le reeligió en las siguientes legislaturas hasta el 1868.

En el año de 1877, fue nombrado senador del Reino por elección, así como en las tres legislaturas del 79 hasta el 84, por los sufragios de los Doctores y Catedráticos de la Universidad de Oviedo, que queria rendir de esta manera el justo tributo de estimación a uno de los hijos ilustres de Asturias.

Era el señor Quintana buen hacendista, hombre honrado y modesto, correcto escritor y aun poeta de sentimiento e inspiración, siendo acogidas con verdadero aprecio sus composiciones publicadas en «La Lira de Andalucia», y otros periódicos de Sevilla, Oviedo y Llanes, sin que el autor se animase a coleccionarlas en un volumen como sus amigos y paisanos deseaban; sobre todo tenia un amor y entusiasmo por Llanes, su patria, que todas sus ocupaciones abandonaba por hablar de Llanes, de sus costumbres, y de los dias venturosos de su adolescencia. Tuvo una época, en que Quintana fue el hombre mas popular de Llanes por su disposición natural a servir a todo el mundo. Siendo Director general, la mejor recomendación que podia presentar un pretendiente, era ser de Llanes. Con esto solo ya bastaba para ser colocado. Algunos de sus favorecidos y no pocos, llegaron a ocupar puestos importantes de la nación.

El Excmo. Sr. D. Lorenzo Nicolas Quintana falleció en Madrid el dia 18 de Febrero de 1886. Descanse en paz el ilustre Llanisco, que ni en los últimos momentos de su vida pudo olvidar el suelo donde corrieron sus primeros años, dejando una buena limosna para repartir entre los pobres de Cué y Llanes.

III. Laverde Ruiz

D. Gumersindo Laverde Ruiz, gloria de las letras Españolas, hijo de los señores D. Toribio Laverde Gonzalez y doña Asunción Ruiz Puertas su mujer, descendiente esta señora de la ilustre familia de los Puertas, de Caldueño en Llanes, nació el 5 de Abril de 1835 en Estrada, media legua al poniente de la vecina villa de San Vicente de la Barquera, Coto y Señorio de los Duques de Estrada, Condes de la Vega de Sella.

Tendria apenas cuatro años de edad, cuando sus padres trasladaron al pueblo de Nueva su residencia, y en la escuela pública del mismo recibió la primera educación, estudiando tambien latinidad con el acreditado D. Antonio Gonzalez, que fue muchos años preceptor en la misma villa de Llanes. Marchó a Oviedo en 1847, apenas cumplidos doce años, y en su universidad literaria cursó cinco años la filosofia y ampliación. Desde 1853, en la misma universidad y en las de Madrid, Valladolid y Salamanca, hizo sus estudios en las facultades de derecho civil y canónico, hasta su licenciatura que recibió en 1859, y la de Filosofía y Letras hasta el bachillerato, que obtuvo en el mismo año, ambos grados en Oviedo. Mas tarde se licenció y doctoró en estas últimas. Sus estudios en Valladolid y Salamanca los hizo sirviendo empleos debidos a la protección del insigne poeta D. José Heriberto Garcia de Quevedo y a la del Llanisco D. Lorenzo Nicolas Quintana.

En 1860, después de un año de descanso en Nueva al lado de su familia, se trasladó a Madrid, donde fue empleado en la Secretaría de la junta de Beneficencia.

En 1862 hizo oposición a varias cátedras de retórica y poética, obteniendo una en el Instituto de Lugo, de la que más tarde fue nombrado director, cargo que desempeñó hasta 1873.

Habiendo vacado la cátedra de Literatura latina en las Universidades de Valladolid y de Santiago, hizo concurso a ambas a la vez, y para las dos fue designado por los respectivos consejos Universitarlos. Optó por la de Valladolid, tomando posesión de ella el primero de Octubre de 1873, hasta que permutó dicha cátedra por la de Literatura general Española de la misma escuela, siendo nombrado Decano en la facultad libre de Filosofía y Letras. Trasladado tambien por permuta a igual asignatura de la Universidad de Santiago en 18 de Octubre de 1876, desempeñó este cargo hasta su fallecimiento ocurrido el 12 de Octubre de 1890.

Mas que a los estudios jurídicos, se desarrolló la afición de don Gumersindo Laverde a los literarios y filosóficos, dándose a conocer pronto como prosista y como poeta. En los años 64 al 65, publicó los Almanaques titulados «Las dos Asturias» impulsado por el amor al pueblo natal, y por cartas y artículos de fondo que se insertaron en los periódicos El Trabajo, Revista Ovetense, y La Abeja Montañesa, de Santander, defendió con brillantez la idea del ferrocarril cantábrico, contrariado por casi toda la prensa Asturiana. En 1865, y en el certamen celebrado por la Academia Española, de la que ya hacía años era individuo correspondiente, obtuvo mencion honorífica por una Oda que había escrito. Siendo vocal de un tribunal de oposiciones en Madrid, fue nombrado Jefe de Administración de cuarta clase, oficial de la de terceros del ministerio de Fomento, por Real orden de 24 de Febrero de 1872.

Don Gumersindo Laverde colaboró en los periódicos y revistas siguientes De Asturias,–Album de la Juventud,» «El Faro Asturiano,» «La Revista literaria de Asturias,» «El Trabajo Revista de Asturias,» y «El Oriente de Asturias.» De Salamanca–En el «Eco de Salamanca,» y «La Crónica de Salamanca.» De Sevilla.–En la «España Literaria.» De Madrid–En el «Círculo Cientifico y Literario,» «Revista de Instrucción pública,» «Revista Ibérica,» «La Concordia Revista de España,» «La Enseñanza,» «El Progreso,» «Revista de Madrid,» «La llustracción Gallega y Asturiana» y otras varias. De Santander.–«La Abeja Montañesa,» «La tertulia,» «Revista Cántabro Asturiana» y el «Libro de Cantábria.» Dejó además muchos artículos y versos ineditos el que fue en vida publicista notable, poeta inspiradísimo, crítico profundo, y sobre todo amante cariñoso de Llanes y protector decidido de sus hijos.

IV. Don Francisco del Hoyo

Don Francisco del Hoyo y Junco, nació en Santa Maria de Junco del concejo de Ribadesella, donde accidentalmente se hallaba su madre, el dia 21 de Diciembre del año de 1810. Sus padres, modestos labradores, habitaban entonces la casa solariega llamada del Hoyo, que heredaron de su antigua e ilustre familia, sita en el pueblo de Cardoso, parroquia de Hontoria del Concejo de Llanes, y allí corrió la infancia de D. Francisco y recibió su primera educacion. Cuando apenas había cumplido diez y seis años, se embarcó rumbo a la Isla de Cuba a fin de mejorar su fortuna. En la ciudad de la Habana vivió mucho tiempo, y a fuerza de trabajo, constancia y economía, reunió un capital como de quinientos mil duros.

Falleció el 13 de Diciembre de 1884 a los 74 años de edad, despues de hacer testamento, segun el cual dedica toda su fortuna a la fundacion y dotacion de establecimientos de enseñanza.

Dispone, que en la misma casa en que vivió e hizo su capital en la Habana, se establezca un colegio de primera y segunda enseñanza para niños y niñas: otro colegio en la casa solariega de sus padres del lugar de Cardoso, tambien para la primera enseñanza, y para la especial de comercio, a niños y niñas pobres del Valle de San Jorge, añadiendo a dicha casa ochenta metros de radio en todas direcciones, y a partir desde el centro del primer peldaño de la escalera, fijando para las obras necesarias de esta reedificacion, tres mil duros, y más mil quinientos anuales con destino al sueldo de los tres profesores que deberá haber siempre en dicho Colegio.

Dispone tambien que se costee la carrera a que tengan inclinacion todos sus sobrinos, y por último deja un crecido legado para los pobres del pueblo de Junco donde habia nacido.

Sus Albaceas testamentarios y fideicomisarios en la Habana; cumplieron en todas sus partes la voluntad de Don Francisco del Hoyo, pues a los tres años del fallecimiento de este señor, se inauguró el Colegio en aquella ciudad, uno de los mejores de la Isla de Cuba, en cuyo fronton se colocó una lápida que dice.–«En esta casa murió don Francisco del Hoyo Junco, natural de Santa Maria de Junco, Concejo de Ribadesella en Asturias, y legó una fortuna para fundar este Colegio, y el de San Pedro y Santa Maria (nombres de sus padres) en el Concejo de Llanes

El dia 17 de Octubre de 1888, se bendijo e inauguró tambien el Colegio de San Pedro y Santa Maria en Cardoso, parroquia de Hontoria, cuyas obras y gastos de instalacion corrieron a cargo de una junta compuesta del Sr. Alcalde Presidente del Ayuntamiento de Llanes, de don Ramon Ibias, párroco de Hontoria, y de don Benito de la Vega, Notario público y vecino de Nueva, que habia elegido el mismo testador para que a este objeto reemplazasen y se entendiesen con sus testamentarios.

En el mismo dia quedaron posesionados como profesores en este Colegio el Teólogo y Presbítero don Fray José Nespral, Director y encargado de la cátedra de Comercio; Don Daniel Alvarez Fervienza, maestro superior de niños; y doña Victorina Mieres y Perez, maestra superior de niñas; y de todo se levantó acta notarial por el mismo señor don Benito de la Vega Pesquera.

V. Don Manuel Sordo Hordieres.

Don Juan Sordo, rebisabuelo de don Manuel Sordo Hordieres, nació en el pueblo y parroquia de Porrua de este concejo de Llanes el 20 de Octubre de 1670, y se casó el 12 de Mayo de 1706 con doña Mariana Villar su convecina, la cual nació tambien en Porrua el 14 de Septiembre de 1668, teniendo por hijo y sucesor lejítimo a Don Alonso Sordo Villar que vió la luz el 25 de Diciembre del año de 1703.

Este don Alonso, contrajo matrimonio el 29 de Noviembre de 1730, con doña Maria Catalina Junco Gonzalez, natural del mismo pueblo en que nació el 19 de Noviembre de 1709, hija lejítima de don Sebastian de Junco y de doña Maria Gonzalez, que nacida el 19 de Junio de 1678 contrajo matrimonio el 20 de Mayo de 1.706. El don Alonso y la doña Maria tuvieron por hijo y sucesor a don ntonio Sordo Junco el 2 de Octubre de 1753.

Don Antonio Sordo Junco, se casó en 4 de Enero de 1783 con doña Manuela Covielles Romano, nacida tambien en Porrua el dia 5 de Agosto de 1764, e hija lejítima de don Pedro Covielles Sordo, que nació el 10 de Junio de 1736 y de doña Angela Romano Sordo nacida tambien el 7 de Agosto de 1738, cuyo matrimonio contrajeron el 25 de Diciembre de 1758. Era doña Manuela nieta paterna de D. Miguel de Covielles que habia nacido en 22 de Mayo de 1701, y de doña Josefa Maria Sordo nacida en 7 de Junio de 1701, por el matrimonio que contrajeron el 22 de Noviembre de 1723. Y era nieta materna de don Santiago Romano, que vió la luz el 26 de Julio de 1702, y de doña Toribia Sordo la cual nació el 22 de Noviembre de 1709, habiéndose casado en la parroquial de Porrua el 7 de Mayo de 1724.

Los citados don Antonio Sordo Junco y doña Manuela Covielles Romano su lejítima muger, tuvieron por hijo el 3 de Mayo de 1792 a don Pedro Sordo Covielles el cual contrajo matrimonio en Llanes el 27 de Noviembre de 1816 con doña Josefa Hordieres Garcia del que procrearon como hijos lejítimos a don Manuel Sordo Hordieres que nació y se bautizó en la misma villa el año de 1819, y a don Gerónimo que casado con doña Joaquina Gonzalez dejó un hijo llamado D. Gaspar Sordo Gonzalez, que es hoy escribano público.

Don Manuel Sordo Hordieres, cursó la primera enseñanza en la escuela pública a cargo entonces del señor don Cayetano de Ramon Fuente y de la Vega, y cuando cumplió la edad reglamentaria marchó por su suerte al servicio de las armas, siendo nombrado cabo de la segunda escuadra compañía de Cazadores del segundo batallon del Regimiento Infanteria de Estremadura en primero de Abril de 1839. A los cinco meses pasó a ser cabo segundo de la primera escuadra; al año siguiente a sargento de segunda clase en fusileros, y el 8 de Febrero de 1845 obtuvo el empleo de sargento primero de la tercera compañia, tercer Batallon del Regimiento Infantería de Gerona. En 5 de Octubre del mismo año se le dió la licencia absoluta por cumplido, con las notas y recomendaciones más satisfactorias, si bien continuó hasta fin de Febrero de 1848 como escribiente del Estado mayor, con un sueldo de siete reales diarios.

En primero de Marzo de dicho año de 1848, fue nombrado escribiente segundo de la Secretaria de la Intendencia de Valencia: el 25 de Junio de 1850, dependiente de Infantería de la ronda de visita de derechos de puertas con 2920 reales de sueldo en la misi–na Ciudad. En 14 de Diciembre de 1852 ascendió a empleado en la Sección de Hacienda de la Tesorería de aquella Citidad, y siendolo, mereció toda la confianza de sus superiores, los que le comisionaron para conducir ochocientos ochenta y nueve mil reales vellon desde Valencia a Cadiz, que cumplió satisfactoriamente.

Por real orden de 30 de Mayo de 1853 se le dió el empleo de interventor en los derechos de puertas de Valencia con ocho mil reales de sueldo y en 1854 fiel de los mismos derechos.

En 7 de Octubre, se le trasladó a Córdoba con el espresado destino, y por Real Orden 36 de Agosto de 1855 se le nombró oficial quinto de Hacienda pública de Valencia.

Segun otra Real orden de 16 de Abril de 1850 ascendió, con diez mil reales de sueldo, a oficial cuarto, segundo de la clase de terceros tambien en Valencia, desempeñando además el cargo de Secretario de la Comisión de liquidación y reconocimiento de la deuda atrasada del Tesoro en la misma ciudad.

En 12 de Septiembre de 1856 ascendió, con doce mil reales, a oficial tercero, primero de la Administración de Hacienda de Sevilla; y el 6 de Octubre se le trasladó a Valencia, donde volvió a ser de nuevo Secretario de la misma Junta de liquidación de la deuda.

Por Real orden 8 de Abril de 1858 se le nombró Administrador rincipal de Rentas Estancadas de la Provincia Islas Baleares, con iez y seis mil reales de sueldo, como Jefe de negociado de tercera lase en Hacienda pública. En Mayo del 59 fue nombrado Admiistrador de propiedades y derechos del Estado de Guadalajara. En 6 de Marzo de 1860 Tesorero de Hacienda de Huesca, trasladado espues a Lérida con el mismo destino el primero de Agosto.

El 7 de Agosto de 1866, fue nombrado contador de Hacienda ública de la provincia de Oviedo, como Jefe de negociado de seunda clase, con el sueldo de veinte mil reales, trasladado a Valadolid en 12 de Noviembre de 1868; y por último Jefe de interencion en la Administración económica de dicha provincia el 1º de Julio de 1869, quedando cesante el 28, y retirándose a la vida rivada por su delicada salud.

En su larga carrera D. Manuel Sordo Hordieres, dió pruebas, randes de inteligencia y honradez, siendo laborioso y complaciene con cuantos le trataban. Estuvo casado con doña Teresa Cabra, de su matrimonio le quedaron cuatro hijos lejítimos; D. Manuel ordo Cabra dedicado al comercio en México; doña Maria del Amaro, casada con D. Robustiano García sargento de Carabineros; doña Pilar y doña Anita que permanecen solteras. Falleció el don anuel Sordo Hordieres en la villa de Llanes el dia 19 de Diciemre de 1871 a los 52 años de su edad.

VI. Don Carlos Garcia Cué

Don Carlos García Cué, hijo legítimo de D. Francisco García Bustillo y de doña Maria de Cué Perez, su mujer, nació en esta villa de Llanes el dia 18 de Octubre de 1839, bautizándose en su Iglesia parroquial, y cursando primera enseñanza en la escuela pública. Su modesto padre, que tambien ejercía el cargo de maestro de niños en escuela particular o privada, supo inculcarle el amor al trabajo, a la virtud y a la moralidad, dones que el hijo no olvidó durante su vida.

En 1852 marchó a la Isla de Cuba, con el propósito que llevan todos los jóvenes de crearse un porvenir en fuerza de trabajo y constancia, para ser amparo de los padres en la ancianidad. żLo consiguió? No seremos nosotros los que tal digamos, por que uniéndonos a García Cué estrechos vínculos de sangre y cariño, parecerían exageradas nuestras afirmaciones. Dejemos a los periódicos de la Habana hacerlo, y he aquí como escriben su necrología.

«D. Carlos García Cué en los cuarenta años justos que residió en este país, tuvo la fortuna de hacer su nombre universalmente respetado y universalmente querido. Tanto como en esta ciudad, era conocido en todas las poblaciones de la Isla, pues con todas mantenía relaciones mercantiles la casa de comercio que dirigía desde hace muchos años, y no pocos al tener noticia de su muerte, habrán recordado con la ternura del verdadero agradecimiento, que el Sr. García Cué tuvo para ellos consideraciones, apoyo y hasta auxilios en alguna ocasión en que el éxito desgraciado en los negocios amenazó destruir su fortuna o su crédito. Era también la personificación de la generosidad; y a esta virtud hay que atribuir el que a pesar de sus cuarenta años de constante labor, de ser dueño de una de las principales casas de comercio de esta plaza, y de gozar de extenso crédito tanto en esta Isla como en el extranjero, no haya disfrutado nunca de una gran fortuna; cuando muchos otros, sin reunir esas condiciones en la medida que él las reunía, la alcanzaron en menos tiempo. El Sr. García Cué unía por otra parte, a su carácter, los dones de la franqueza, de la lealtad, y el de ser en extremo servicial, acompañado de la más intachable honradez. Protector de la juventud Llanisca y Asturiana que llega a Cuba, su casa ha sido siempre la casa de la Caridad, su mesa la mesa de los hombres sin colocación que buscan trabajo con nombre honrado, su capital fraccionado para ayudar a crear el primer establecimiento o la primera materia sobre que han de ejercitar el trabajo. Como español, y deseando ser util a su patria, se alistó voluntario en 1855 al organizarse estos cuerpos. En 1869 obtuvo el empleo de Alferez: en 1870, ascendió a Capitán, en 1871, obtuvo el grado de Comandante: en 1887, se le nombró Comandante supernumerario: en 1888, Comandante fiscal, y en 1890, Teniente Coronel. Salió a campaña en varias ocasiones, obteniendo por sus relevantes servicios varias cruces y condecoraciones: otras hizo también el servicio de plaza, mereciendo en todo el cariño de sus subalternos y el beneplacito de sus superiores. Como Asturiano, su memoria no deja más que recuerdos de simpatía y de respeto. Perteneció muchas veces a la Junta Directiva de la Sociedad Asturiana de Beneficencia, de la que era socio fundador: ayudó siempre con su esfuerzo y con su auxilio, a toda obra caritativa que a Asturias o a España se refiriese; y fue de los primeros entre nuestros paisanos de significación, que se adhirieron al Centro Asturiano, a cuya Directiva pertenecía al morir, y de la que ya otra vez había formado parte. Recordamos que fue uno de los vocales que más trabajaron cuando se celebró la última romería Asturiana en el campo del Almendares, y uno también de los que con más entusiasmo secundaron la idea de realizar las obras del Centro Asturiano con el mayor esplendor. Además de vocal de la Directiva del Centro Asturiano, era D. Carlos García Cué, Vicepresidente de la Lonja de Víveres, y primer Teniente Alcalde del Ayuntamiento de la Habana. Falleció el 13 de Diciembre de 1892 intestado y soltero, y su entierro revistió todos los caracteres de una manifestación general de duelo.

VII. Don Gregorio Mijares.

D. Gregorio Mijares Sobrino, hijo del modesto herrero D. Eugenio Mijares y de Dª Manuela Sobrino, su mujer, nació en la villa de Llanes el año de 1818, bautizándose en su Iglesia parroquial de Santa María Concejo. En la misma villa, cursó las primeras letras, y ayudó a su padre en el oficio que tenía, hasta que apenas cumplidos los catorce años, resolvió marchar a Madrid para ver si conseguía mejorar su situación, viviendo de su trabajo sin ser una carga a sus padres. Por sus naturales disposiciones, por su honradez y por su modestia y humildad, halló pronto donde colocarse; y después obtuvo sucesivamente varios destinos hasta el de Oficial primero del Ministerio de la Gobernación, destino que desempeñó varios años. Fue luego Alcalde Corregidor de Reus y de Zaragoza, y después Gobernador Civil, en varias épocas, de las provincias de Canarias, Avila, Palencia, Guadalajara y la Coruña, cuyos elevados e importantes destinos desempeñó con tino y acierto, y a completa satisfacción de los Gobiernos que le nombraron.

Siendo Jefe de Sección de la Dirección general de Beneficencia y Sanidad, ha sido agraciado por Real orden de 10 de Mayo de 1886, con la Gran Cruz de la Real y distinguida orden de Isabel la Católica, libre de gastos, como premio a los servicios prestados en una comisión, escribiendo sobre las causas de la emigración Asturiana. Gozaba además otras condecoraciones, premio a sus buenos servicios y merecimientos.

Fue escritor público y poeta, y algunas de sus composiciones se publicaron en El Oriente, periódico de Llanes. Escribió también siendo Gobernador un tratado sobre Administración, que fue recibido con grande aprecio.

Este Ilustre llanisco, que de la clase mas humilde supo elevarse por su probidad, honradez y natural talento a elevados puestos de la Nación, falleció en Madrid en el mes de Enero de 1890 a los setenta y dos años de su edad.

VIII. Don Benito Perez.

Don Benito Perez Marcos, nació y se bautizó en la villa de Llanes el año de 1816; era hijo de los modestos y honrados labradores don Pedro Perez y Dª Maria Marcos su legítima muger. En la escuela pública de la misma villa cursó las primeras letras, y en 1831, a los quince años de edad, marchó a Sevilla para agenciar honrosamente los medios de subsistencia y poder crearse un porvenir.

En 1833 le tocó la suerte de soldado, y fue incorporado al Egército, en el que pronto dió a conocer su arrojo, sus buenas y naturales disposiciones y una honradez a toda prueba, mereciendo por ello obtener todos los grados de la Milicia hasta el de Coronel efectivo, asi como diferentes condecoraciones, placas y cruces de distinción por acciones de Guerra en la que entonces ardía tan encarnizada en nuestra España.

Falleció el año de 1886 a los setenta de su edad; y cuan cierto es que Dios recompensa siempre a los hombres que tienen por nor te de su conducta el amor a sus semejantes, la virtud, y el exacto cumplimiento de sus deberes.

IX. Don José Sánchez Ramos.

Don José Sánchez Ramos hijo del escribano numerario de la villa y concejo de Llanes D. Juan Sánchez Castillo y de Dª Francisca de Ramos su muger, nació en la misma villa, y en su escuela pública cursó las primeras letras con grande aprovechamiento. Jóven y de pocos años marchó a Toledo, recomendado al Cardenal Arzobispo Sr. D. Pedro Inguanzo y Rivero su paisano, quien le recogió y colocó a su lado como familiar suyo. La humildad, la modestia, la virtud y las naturales di sposiclones de D. José, movieron al Cardenal a dedicarle a la carrera Eclesiástica. Estudió latinidad y Teología en aquella Universidad hasta graduarse de Doctor, y despues de recibir las órdenes sagradas, fue nombrado canónigo de la misma Santa Iglesia.

En la última disposición testamentaria del Arzobispo Inguanzo, bajo la cual falleció el 30 de Enero de 1836, nombró al que había sido su familiar, y entonces era persona de su mayor confianza, Albacea y Fideicomisario.

Fue Sánchez Ramos, algunos años, Director del Instituto Provincial de Toledo; y, durante algunos otros, Administrador Diocesano de Rentas Eclesiásticas y de Cruzada. Tambien fue caballero de la órden de Carlos III.

Modesto y amante de su familia, no solo costeó la carrera de otros tres hermanos, D. Pedro, D. Ramon y D. Santiago, sino que sobre el solar de la antigua y ruinosa casa en que había nacido, edificó otra más espaciosa y cómoda, rodeándola de huertas y jardines para que sus padres pasasen tranquilos los dias de su ancianidad. Adquirió también el Patronato y ruinosa capilla de la Virgen de Guia, a cuya imagen profesaban y profesan gran devoción los naturales de los contornos, y que casi abandonada, estaba llamada a desaparecer, y la reedificó, agrandó y mejoró considerablemente, siendo hoy una de las mejores y más espaciosa de este Concejo, dándole continuo culto los muchos devotos que tiene.

Por el testamento y última voluntad, D. José Sánchez Ramos hizo varios legados piadosos de alguna importancia, entre ellos uno de cincuenta mil reales para que, con los intereses que produzcan, se atienda a la conservación del Santuario de la Virgen de Guia: otro de treinta mil reales para Ornamentos de la Iglesia parroquial de la villa en que fue bautizado: otro de diez dotes de a dos mil reales cada uno, para diez doncellas pobres que honradamente se casasen o entrasen religiosas: y otros para los pobres de Llanes y Toledo.

Este ilustre Llanisco que supo elevarse por su virtud y su modestia, falleció en el año de 1869 con sentimiento de cuantos le conocieron y trataron.

X. Don Pedro Sánchez

Don Pedro Sánchez Ramos, hermano del anterior, nació en la villa de Llanes, se bautizó en su parroquial y cursó primera enseñanza y latinidad en las escuelas de la misma villa. Estudió filosofía en el convento de monges Benedictinos de San Salvador de Celorio, y en la Universidad de Oviedo siguió la carrera de leyes, recibiéndo el título de Abogado que ejerció algunos años. Fue Alcalde Constitucional de Llanes y obtuvo algunos empleos civiles que desempeñó a satisfacción de sus superiores. Luego recibió las órdenes sagradas y fue Vicario Eclesiástico de Ciudad Real, Archidiócesis de Toledo. Ultimamente fue canónigo de la Magistral de Alcalá de Henares, en la misma Archidiócesis; Vicario general, y Juez Metropolitano de aquel departamento, cargo que después renunció.

En una de las largas temporadas que solía pasar en el pueblo de su naturaleza, costeó, colocó y donó a la Iglesia en que fue bautizado un sólido enverjado para cerrar el Presbiterio, y un buen reloj de campana para la torre de la misma iglesia.

Falleció tan distinguido Llanisco el año de 1884.

XI. Varios.

§ Don Francisco de Amieva Diaz, hijo legítimo de D. Ramon de Amieva y de Dª Francisca Diaz, su muger, vecinos de la villa de Llanes, nació en ella y se bautizó en su Iglesia parroquial. Recibió en la escuela pública la primera enseñanza, y siendo su padre un simple carpintero no podía darle otra carrera más lucrativa que dedicarle a su mismo oficio. En él llegó D. Francisco a adquirir algunos conocimientos y especialmente en el tallado; y obras suyas son el retablo del Altar de la Tercera órden de San Francisco, llamado vulgarmente del Santo Cristo de la Penitencia, en la Iglesia de Llanes, y los de las parroquias de Barro, Posada y otras muchas más. Al principar la guerra civil en el año de 1833 le tocó ir por su suerte al servicio de las armas, y en él por su valor, su irreprochable conducta y sus buenas disposiciones, ganó todos los grados hasta llegar al de Comandante de Artillería, en cuyo cargo falleció siendo poseedor de varias cruces y condecoraciones.

§ Don Ramon de Amieva Diaz, hermano entero del D. Francisco que se menciona en el párrafo anterior, cursando la primera enseñanza en la Escuela pública de Llanes de donde era natural, fue recogido con sus demás hermanos menores y su madre viuda, por el Sr. D. Ramon de Simon Gonzalez, virtuoso y sencillo sacerdote Beneficiado de la Iglesia parroquial, como pariente que era de ellos y con su auxilio pudo estudiar latinidad con notable aprovechamiento. Tendría diez y ocho años, cuando la falta de recursos le impidió seguir carrera alguna, y decidió marchar a la Isla de Cuba para proporcionárselos con su trabajo. Realiza este viaje en conipañía de otro Llanisco y condiscipulo D. José Sánchez Blanco, llenos ambos de ilusiones, y arribando felizmente a aquellas playas fueron recogidos por un protector que la fortuna les deparó. Enamorado éste piadoso y caritativo señor de las buenas disposiciones de ambos jóvenes, los coloca en su misma casa, y secundando sus inclinaciones por el sacerdocio, les protege para que siguieran la carrera Eclesiástica. Concluyeron ésta con notable aprovechamiento recibiendo todas las órdenes sagradas, y recomendados por el mismo protector obtuvieron, el D. José Sánchez el curato de la parroquia de Tapaste donde falleció algunos años despues, y el de otra parroquia inmediata el D. Ramon de Amieva Diaz. Con tal acierto, con tal virtud y uncion desempeñó éste la Cura de Almas que a los pocos años después fue propuesto y nombrado Canónigo de la Santa Iglesia Catedral de la Habana, donde falleció, dejando gratos recuerdos de su virtud y cariñoso trato entre todos cuantos le conocieron.

§ El Ilustrisimo Señor Don Cayetano de Ramos Fuente y de La Vega, era maestro de primera enseñanza en la escuela pública de la villa de Llanes donde nació; y casado con doña María Perez, pasó toda su vida consagrado al estudio y perfeccionamiento de la verdadera letra bastardilla Española, y al de el grabado y confección de letras de adorno a la pluma: a tal altura llegó entonces, que en concurso público sobresalió a los célebres Torio e Iturzaeta, y por ésto, así como por su recomendable mérito en la enseñanza y educación de sus discípulos, mereció ser premiado por S. M. el Rey D. Fernando VII y por el Real Conservatorio de Artes de Madrid, declarado Maestro Real de primera educación, y nombrado sócio de mérito de la Reales sociedades Económicas de amigos del pais, de Toledo, Oviedo y Cadiz.

A raiz del fallecimiento del Rey, fue D. Cayetano de Ramos a Madrid y obtuvo ser presentado a la Reina viuda, Regente entonces, Dª Maria Cristina de Borbón, la que por Real orden le colocó para ocupar plaza en una de las secretarías de Estado, y en ella falleció el año de 1835 dejando cuatro hijos; D. Cayetano de Ramos Pérez que le sustituyó de maestro en la misma escuela de Llanes, casado con Dª Irene Villa Duarte; Dª Benita, Dª Dolores y Dª Tomasa, solteras que tambien fueron maestras de niñas en escuelas privadas.

§ Don Francisco de Ramos Villa, hijo de D. Cayetano de Ramos Perez, maestro que fue de primera educación en la escuela pública de la villa de Llanes y de Dª Irene Villa Duarte su muger, nació en la misma villa, y cursó con su padre las primeras letras y después Latinídad. Marchó a Madrid bastante jóven y obtuvo destinos, si bien de poca importancia, que le permitieron tanto en Madrid como en Valladolid, seguir carrera hasta licenciarse en Medicina y Cirujía, y Doctorarse en filosofía y letras. Fue después oficial del cuerpo facultativo de Archiveros y Bibliotecarios, Comendador de la órden de Isabel la Católica e Interventor de pagos en la Administración civil de Filipinas, donde falleció el 15 de Julio de 1885. Estuvo casado con Dª Paulina Gómez y tuvo un hijo que falleció en la Infancia.

El Ilustrisimo Señor Don José Cortina y Gonzalez de Noriega nació en Penducies el 16 de Marzo de 1773. Cursó en Llanes las primeras letras y latinidad; en San Salvador de Celorio y su colegio de monges Benitos, la filosofía, y después en la Universidad de Oviedo. Fue Canonigo y Vicario Capitular de Almería y de Jaen, e Inquisidor de Logroño y de Granada, persona de grande virtud y sabiduría, amante de su país y de sus muchos deudos a quienes prestó grandes auxilios, sufragando los gastos de carrera a diferentes sobrinos, que después brillaron por su talento y buenas prendas de alma. Este ilustre asturiano, falleció en Jaen el año de 1842.

§Don Francisco Cortina y Gonzalez Noriega hermano del anterior, nació y se bautizó en Pendueles. Regaló a su iglesia un soberbio y valioso terno de damasco, un estandarte y cruz parroquial.

§ Don Toribio Cortina rn su última disposición testamentaria, dejó diez mil reales vellon para sufragar los gastos de la fiesta de Sacramento en la parroquia de Pendueles, de su naturaleza, siempre que no hubiera otro devoto que satisfaciera el pago, y que en la actualidad costea todos los años la casa del Excmo. Sr. Conde de Mendoza Cortina.

§ El Ilustriísimo Señor Don Joaquin Fernandez Cortina, hijo de Pendueles donde nació el 16 de Noviembre de 1798, protegido por su tio el Sr. D. José Cortina y Gonzalez de Noriega, Inquisidor de Logroño, cursó latinidad en Llanes y filosofía en el convento Benedictinos de San Salvador de Celorio. Pasó después a Toledo, y con la protección del Cardenal Inguanzo, fue sucesivamente Doctoral de Almeria, Canónigo de Toledo, Secretario Arzobispal de Cámara del mismo Inguanzo a quien, como tal Secretario, acompañó a Roma cuando asistió al conclave en que resultó elegido Papa Gregorio XVI, Vicario Eclesiástico de Madrid, y Obispo de Sigüenza: renunció el Arzobispado de Santiago de Cuba que le fue ofrecido; brilló por su talento y buenas prendas como hombre virtuosísimo, gran teologo, eminente canonista, y muy amante de su pueblo natal, en el cual mandó abrir y costeó un camino hasta el mar para facilitar la extracción de las algas marinas, faena que antes se hacía con mucho trabajo y no menos peligro. Regaló a la Iglesia de Pendueles un precioso estandarte, y una rica cruz parroquial, habiendo fallecido en Montejo de Soria el 31 de Julio de 1854, donde yace su cuerpo, trayéndose al pueblo donde se meció su cuna el corazón, los pulmones y las vísceras abdominales, para depositarlas al lado del Altar mayor como lápida sepulcral lo manifiesta.

§Don Lorenzo Fernandez Cortina, natural del pueblo y parroquia de Pendueles donde corrió su infancia, fué doctoral en Jaen; sabio Sacerdote, virtuoso y modesto, nunca quiso aceptar diferentes cargos Episcopales con que se le brindó. Estudió latinidad en Alles, filosofía en Granada, y derecho canonico en Valladolid.

Desempeñó muchos años el Provisorato, siendo tanibien vicario capitular sede vacante en varias ocasiones. Fue propuesto para deanatos, auditorias, y mitras en diferentes épocas, y declinó siempre tan honoríficos cargos, prefiriendo vivir modestamente en su Iglesia Catedral. Murió el 2 de Abril de 1885.

§El Excelentísimo Señor Don Francisco Mendoza Cortina, primer Conde de Mendoza Cortina, rico capitalista, natural de Pendueles y vecino de Madrid, fue Diputado a Cortes por el distrito del Infiesto de Asturias en las legislaturas de 1859 a 1864, y por Llanes en las de 1871 a 72. También fue Senador vitalicio del Reino, con arreglo a la constitución de 1845 a la que prestó juramento el 2 de Marzo de 1864 y falleció en Pendueles el 3 de Marzo de 1880.

§Don Francisco Mendoza Cortina, supo grangearse el aprecio y consideración de sus paisanos, por su trato afable y cariñoso, y por los muchos y buenos servicios que les prestó, siendo de los mas señalados la creación de una Escuela elemental para niños y niñas en Pendueles, dotándola por término de diez años con cuatro mil reales de sueldo en cada uno; la construcción del lujoso Cementerio de aquella parroquia: y la de la esbelta torre de su Iglesia, una de las mejores del Concejo, además de otros beneficios y grandes liniosnas. Su cuantiosa fortuna, y sus títulos, los dejó por falta de sucesión directa á su sobrino carnal el Sr. D. Gabino Mendoza Fernández Cortina.

§ El Señor Don Manuel Noriega Cortina, nació en Puertas pueblo de la parroquia de Vidiago, donde cursó la primera enseñanza y corrieron los dias de su niñez. Fue rico y estimado banquero de la Coruña, en el segundo cuarto del siglo XIX, querido y respetado, hombre benéfico y muy amante de sus parientes de Asturias a quienes protegia con largueza La Provincia de Oviedo le nombró su representante en las cortes constituyentes de 1836–37 cuyo cargo renunció, sustituyendole como segundo suplente el Excelentisimo Sr. D. Miguel de Vereterra Marqués de Gastañaga y de Deleitosa.

§ Don Cosme Bustamante natural de Bucina parroquia de Pendueles, fue Arquitecto muy acreditado, y en fines del siglo diez y ocho dirigio el puente llamado Tras de San Vicente, a la entrada de la villa de San Vicente de la Barquera, obra notable por su solidez y buen gusto.

§ Don José de Bustamante y Amandi, natural del pueblo y parroquia de Pendueles, fue Coronel de Ingenieros.

§ Don Manuel Santos Guerra, natural del pueblo de la Malatería de Ardisana, aunque hijo de modestos y honrados labradores, supo por su esfuerzo y laboriosidad crearse una reputación envidiable y duradera en los anales de la Medicina y Cirujía Españolas. De niño marchó a Sevilla en busca de fortuna como entonces iban muchos, hallando colocación en un convento donde estudió latín y filosofía. Se trasladó a Madrid, y despues de ruda lucha, ingresó de meritorio en el Hospital general del que no salió durante su vida. Allí, merced á un estudio contínuo y a su clara inteligencia, se elevó siempre por oposición, desde simple practicante hasta Médico del Hospital con destino a la sección de Cirujia, de la cual era Director al ocurrir su fallecimiento el 7 de Diciembre de 1856. Fue Guerra operador notable, Médico distinguido, y escritor eminente, como lo acreditan sus artículos en la «Gaceta Médica», el «Boletín de Medicina Cirujía y Farmacia», «El siglo Médico», y la obra «Archivos de la Medicina Española y Extranjera», así como los repertorios de Medicina legal y de Higiene pública que también escribió.–D. Manuel Santos Guerra tuvo entre otros un hijo llamado D. Manuel Guerra Suarez que casado con doña Leonor Amieva, ejerció en Llanes la profesión de médico titular.

§Don Francisco Antonio del Acebo y Diaz, natural de la villa de Llanes, donde cursó la primera enseñanza, e hijo de familia bien acomodada, estudió latinidad y Filosofía en el Monasterio de San Salvador de Celorio, y llegó por su virtud y su talento a ocupar los puesto de Dean y Cariónigo de la Santa Iglesia Catedral de Santander, Teniente Vicario General Castrense y Juez de Espolios y vacantes en dicha ciudad y su Obispado, Falleció este ilustre señor en el pueblo de su nacimiento.

§ Don Fray Andres Diaz y Diaz, natural del pueblo de Pendueles donde fue bautizado y recibió su primera educación, ha sido Agustino y Rector del Colegio de Valladolid en Filipinas; después Misionero Apostólico y Cura de la Pampanga. Regaló a la lglesia de su naturaleza varios ornamentos y alhajas de valor.

§ Don Andrés Diaz, hijo de Pendueles, y cura párroco de su iglesia, costeó el Altar mayor de la misma en el primer tercio del presente siglo.

§ Don Ramon Diaz Vela, hijo de los señores D. Juan Diaz de Norlega y Dª Maria de Vela Basco, su legítima muger, anibos de antigua prosapia, y sobrino de D. Fernando Diaz Noriega, Cura Beneficiado de la Iglesia parroquial de Santa Maria Concejo de la villa de Llanes, nació en la segunda decena del presente siglo siendo bautizado y cursando primeras letras y latinidad en la misma villa. Estudió filosofía en el convento de monjes Benedictinos de San Salvador de Celorio y siguió la carrera de leyes en la Universidad de Oviedo. Ejerció en Llanes la abogacía algun tiempo hasta que entró en la carrera judicial, llegando a ser Ministro de el Supremo tribunal de Justicia en cuyo destino falleció después de casado y con sucesión.

§ Don José Riegas, natural del pueblo y parroquia de Vibaño, aunque de familia modesta, alcanzó ser del Consejo de S. M., Secretario, y oficial segundo de la secretaría de la cámara de Gracia y Justicia y Estado de Castilla. Casó con Dª Maria Luisa Bert Alcañiz y Muñiz, con la que tuvo como hijos lejítimos a D. José Maria y D. Luis Riegas y Bert, falleciendo en Madrid el año 1833.

§ Don Juan Oveso Carriles, natural de Naves y vecino de la Habana, hizo construir a sus espensas la espaciosa Necrópolis que hoy tiene el pueblo, y parroquia donde vió la primera luz y corrió su infancia.

§Don Juan de Ines Vega, nació en Meré de modestos labradores, y fue uno de los Capitanes que con otros oficiales del Concejo de Llanes fueron a México por sorteo en la expedición que se preparó el año de 1811, y después vino a morir al pueblo de su naturaleza.

§Don Lorenzo Garcia Conde, consorte de Perez Galbe, costeó la pila bautismal y un retablo de la Iglesia parroquial de Pendueles pueblo de su naturaleza.

§El Doctor D. Domingo de Puertas, que nació en Cortines de Caldueño, fue sabio letrado y Gefe Político de Jaen en la época de 1820 a 1823.

§Don Antonio de Puertas, de la casa de Cortines, y en cuya parroquia de Caldueño se bautizó, fue al servicio de las armas y en él alcanzó a ser teniente Coronel de los Reales ejercitos.

§Don Juan de Puertas, nació en el mismo Cortines de la parroquia de Caldueño, y llegó a sabio letrado y Oidor de la Audiencia de Valladolid.

§Don Manuel Maria Rubin Galguera, hijo del pueblo de Vidiago, legó por su testamento otorgado en Mexico, dos mil duros para los pobres de aquella localidad, cuya distribución se hizo en los dias 20 y 21 de Septiembre de 1886; ejemplo digno de alabanza e imitación el acordarse en sus últimos momentos del pueblo que le vió nacer, y de los pobres habitantes, que fueron sus compañeros y amigos de la infancia.

§El Ilustrisinio Señor Don Ramon de Posada Fuente, hijo legítimo del Sr. D. Francisco de Posada Porrero, nació en la villa de Llanes, y en ella cursó primeras letras y latinidad, así como Derecho Civil y Canónico en la Universidad de Oviedo.

Fue Gobernador civil de provincia, y Comendador de la orden de Isabel la Católica, Gefe de Administración civil y últimamente Juez municipal de Llanes, donde falleció el dia 12 de Marzo de 1892.

§ Don Nicolas de Teresa Sánchez, nació en la villa de Llanes el dia 25 de Septiembre de 1818, y en ella corrió su infancia cuisando primeras letras y latinidad. Como hijo de padres modestos, D. José de Teresa y D.a Rita Sánchez Tamés, partió a México en busca de la fortuna el año de 1834, a los diez y seis de su edad, y la encontró complida. Se estableció primero en Puebla de los Angeles y después en la capital de la República. Su genio le llevó a ocupar alto puesto. En las turbulencias de aquella nación supo hacerse respetar y querer por todos los partidos, siendo su casa el centro de los más importantes negocios de banca y de comercio, debiéndosele la fusión de los Bancos, que tanto contribuyó a la ídad pública. Muchos hombres de negocios le deben el comienzo de su fortuna.

La villa de Llanes conserva como recuerdo suyo, las dos fuentes de S. Nicolas y de los Remedios en el Ribero, trayendo las aguas por cañería de hierro desde la fuente principal.

Falleció éste rico y poderoso Llanisco en México, el dia 14 de Mayo de 1892 a los setenta y cuatro años de edad, dejando dilatada sucesión, y una fortuna que no bajó de diez millones de duros.

§Don Faustino Gomez Cué, hijo de los modestos labradores don Victor Gomez Covielles y Dª María Luisa de Cué Perez, su mujer, nació en el pueblo de Barro el año de 1823, y allí cursó las primeras letras. Cumplida la edad reglamentaria, fue por su suerte al servicio de las armas, donde ingresó como soldado. Su conducta irreprochable, su inteligencia, valor y buenas disposiciones, le elevaron pronto a todos los grados de la milicia hasta Teniente Coronel de Infantería: calificado como benemérito de la patria, y condecorado con la placa de la Real y Militar orden de San Hermenegildo, cruces de Isabel la Católica, Roja, San Hermenegildo, Blanca del Mérito Militar y otras.

Retirado del servicio y casado con Dª Carolina Gutierrez Serrano, pero sin sucesión, falleció en Llanes el día 7 de Octubre de 1892.

§Don Agustin de la Concha Diaz, natural del pueblo de la Borbolla, parroquia de Santa Eulalia de Carranzo, e hijo de modestos labradores, por su testamento que otorgó el año de 1803 en Santiago de Chile, fundó una capellanía con misa de Alba y cargo de Cátedra de latinidad en el pueblo donde nació, dotada con 3.300 reales vellón de renta anual, y además una escuela de primeras letras en Carranzo.

§El Muy Ilustre Señor Don Pedro Díaz Escandón, natural de la parroquia de Santa María, concejo de Llanes, y Dean que fue de Guadalajara, en México, por su testamento otorgado allí en los primeros años del presente siglo XIX, dejó mandas considerables para la Ermita del Santo Cristo del Camino o de la Horcada: para un Calvario en Covielles, de la misma parroquial; dotes para doncellas de Covielles, del Acebal y de la Borbolla, y otras mandas aún más cuantiosas para Oviedo y Llanes.

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