José Ignacio Gracia Noriega

San Esteban de Leces
 

Uno de los conjuntos monumentales de Ribadesella es San Esteban de Leces, con su iglesia y torreón. Según la descripción de Madoz está situada a orillas del mar y «reinan con más frecuencia los aires del NE y O; el clima es benigno, y las enfermedades comunes fiebres y pulmonías». Los lugares de esta feligresía son Abeo, Barredo, Bones, Ferreño, Pando, Torre y Vega, y «la cruza el arroyo llamado la Torre, que nace en los montes de Sueve y después de atravesar la feligresía de Moro, penetra en el mar junto al pueblo de Vega: tiene dos puentes, uno de sillería en dicho lugar de Vega y otro muy notable por ser un arco de peñaviva de más de 40 pies de elevación, 50 de luz y 20 de ancho, pasando por encima de un camino. El terreno es arenisco y flojo, no tiene montes considerables y abunda en bosques de robles pertenecientes a particulares; encontrándose también bastantes castaños y prados naturales con buenos pastos». Las producciones que enumera Madoz son: trigo, escanda, maíz, habas, patatas, muchas manzanas, castañas, nueces, peras y otras frutas; se cría ganado vacuno, caballar, de cerda, lanar y cabrío; caza de liebres y perdices, y pesca de truchas y mariscos». También anota el atento erudito, autor de una de las pocas obras útiles que se han [252] realizado en este país, el «Diccionario geográficoestadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar» (1845-1850), que venimos mencionando: «Hay escuela de primeras letras frecuentada por unos 100 niños de ambos sexos, cuyo maestro está dotado con 2.200 reales anuales; y para surtido de los vecinos distintas fuentes de aguas gruesas. La iglesia parroquial, de la que es aneja la de Linares, se halla servida por un cura de primer ascenso y patronato laical; el párroco reside en el lugar de Abeo, el cual existe sobre una colina a 600 varas del mar y a las vistas de Ribadesella».

Iglesias y escuelas parece ser que son las características más evidentes del concejo de Ribadesella; en esta parroquia de San Esteban, todos los lugares y aldeas tenían ermita particular, según el benemérito Pascual Madoz, salvo Abeo, que compensaba por ser la residencia del cura. Y las escuelas, al lado de la iglesia, como en San Salvador de Moro, o por lo menos en el mismo lugar, hasta llegar a la casi opulencia de las Escuelas Municipales de El Carmen, en cuya fachada consta la fecha de 1900, y que siguen el estilo arquitectónico característico, para construcciones similares, de los comienzos del siglo.

A San Esteban de Leces se llega por la carretera que sale de Ribadesella en dirección a Caravia, que es el concejo contiguo, y que lleva también a Villaviciosa y a Gijón. La iglesia destaca sobre el caserío, al lado de la carretera y está bien cuidada y arreglada, aunque con muestras muy claras de haber pasado por sucesivas y definitivas reformas.

El estado actual se debe a la preocupación del cura, que según me dice César Lorences, que me acompaña, se preocupa mucho por estas cosas. Según [253] escriben Mari Cruz Morales y Emilio Casares: «La iglesia, de la que sólo se conservan la ventana del ábside, algunos canecillos y pocos elementos más en el interior, fue incendiada y reconstruida después de 1936, por lo que no queda apenas nada de su estructura primitiva. Parece que tenía una gran relación con la cercana iglesia de Junco, tanto en su planta de nave única rectangular y ábside semicircular como en lo que podemos hoy ver de decoración escultórica».

La Torre de Junco, «así denominada porque perteneció a este linajudo apellido –como escribe Magín Berenguer– constituye un amplio edificio muy abandonado, tipo de casa palacial del siglo XV con agregados del XVII que tienen, en la fachada posterior restos, en completa ruina, del siglo XIV».

Un camino vecinal al Norte de Leces conduce a Abeo, donde hay una casa desde cuya galería se pueden ver simultáneamente el mar y los Picos de Europa: que es desde aquí desde el único lugar de Ribadesella desde donde se contemplan gracias, sin duda, a alguna extraña vaguada y a la relativa altura de la aldea, ya señalada por el excelente Madoz.

Si seguimos carretera adelante, por Berbes, que está en una curva que desciende se va al vecino concejo de Caravia. Pero antes nos desviamos a la izquierda, para ir a Linares, que es la parroquia al Sur de Leces, donde pasa sus vacaciones veraniegas el eminente arabista Alvaro Galmés de Fuentes.

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José Ignacio Gracia Noriega, Cronista Oficial de Llanes
Entre el mar y las montañas, recorridos por la comarca oriental de Asturias
Económicos-Easa, Oviedo 1988, páginas 251-253
 

La Montaña Mágica José Ignacio Gracia Noriega / Entre el mar y las montañas
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